Un encontronazo entre dos concejales de La Libertad Avanza se produjo en las últimas horas en las inmediaciones del Palacio Municipal y del Concejo Deliberante de Berazategui.
El edil y principal referente libertario local Mario Molver, se abalanzó sobre su par Jorge Gregorini cuando, según informó el Centro Informativo Berazategui, este último insultó a la madre (el segundo edil lo niega) aunque el verdadero motivo tiene impulso en viejas cuitas.
Todo empezó por la respuesta a darle al intendente Carlos Balor, quien los invitó a intermediar ante el gobierno nacional para mejorar la atención de los berazateguenses.
Uno de los motivos del altercado fue el trasfondo de dinero que llegaría desde Nación para el Municipio que debería destinarse a operaciones que no siempre coinciden en la relación monto/cantidad, según hicieron saber desde el gobierno de Javier Milei. Con lo cual, el oficialismo nacional buscaría una relación más directa con los pacientes.
Pero no fue por eso que quisieron trompearse: Lo que pasó es que hay una fisura de antaño en el bloque.
El sector que conduce le reprochó a Héctor Ravelo que su firma estuviera en la carta de Balor, en lo que parece un aval. El concejal explicó que sólo firmó la conformidad de su recepción.
La discusión escaló sobre varios temas, incluso algunos que no se limitan al distrito, ni a los poderes ejecutivo y legislativo.
A la salida, en el patio entre el Concejo y la Municipalidad, se gritaron y Molver se sacó. En su entorno dicen que Gregorini le insultó a la madre. Pero el líder libertario local lo confirmó: “Si, si, es así”.
Consultado por el CIB, Gregorini lo negó: “Una discusión simple, donde una parte presentó más violencia que la otra. De mi parte no actué porque sé centrarme en tiempo y lugar”. Se refiere a que no se fue a las manos, como trascendió por algunos medios.
A poco estuvieron. Por eso, la presidenta del bloque Cecilia Franco terminó por el piso al intentar separarlos. El choque fue impedido gracias a personas de su entorno. Consultada por el CIB, ella respondió: “Traté de contener a Molver, para que no se salga de control la discusión y, al agarrar la campera de él, zafé y me caí”.
Debió ser fuerte el impulso de Molver si la arrastró al avanzar con ella jalándole la ropa. Más efectivo en contenerlo fue el contundente cuerpo de Juan Del Giúdice, asistente del bloque que le repetía la conveniencia de no enojarse y, menos, en un lugar público, con cámaras.
"Se intercambiaron algunas palabras fuertes pero de ningun modo hubo golpes, ni siquiera empujones", aseguró Del Giúdice.
La concejala Lucía Auzcarriaga estaba cerca, en lo que es el triángulo de acero local junto a Franco, quienes ingresaron a las listas para concejales por decisión de Molver.
En cambio, Ravelo-Gregorini conforman un tándem de juego propio con el aval de un trabajo histórico del que hay registro en la prensa.
Sólo Diana Paterno queda fuera de esos alineamientos, ya que su referencia nacional es Diego Santilli, quien en 2021 impuso su incorporación a la lista por encima de Ravelo, en una elección interna.
Gregorini se disculpó por no dar mayores detalles: “Después, explicaremos bien”, sostuvo.
LA CARTA
Ravelo explicó al CIB la sucesión formal: La carta del intendente Balor llegó dos veces. La primera, dirigida a la Presidencia del bloque la trajo una empleada administrativa. La segunda copia, dirigida “al bloque del partido” la trajo el asesor Letrado municipal, Gustavo Campos.
Ravelo firmó la recepción. Del mismo modo que en el municipio firman el Recibo de sus misivas (más allá de que no se las respondan). Sugiere que para hacerlo hubo acuerdo con el bloque, ya que él es su vicepresidente. Firmó por la ausencia de Franco ese día.
EL TRASFONDO
El sector de Ravelo-Gregorini ve al de Molver muy cerrado, temeroso de perder el control si se abren a nuevos actores, algo imprescindible si se aspira a un buen desempeño electoral.
La gente de Molver ve a los que no le son propios como a quienes intentan arrebatarle la conducción con la suma de nuevos protagonistas.
En esa tensión, subestiman a Ravelo: “Vos no sos vicepresidente de nada. Estuviste hasta con Alberto Fernández y por eso te gritaban ‘traidor’ el día de la jura”. Y a Gregorini: “Sos concejal porque (Cristian) Ritondo no llamó para avalar a (Oscar) Canestro, quien debía ir en tu lugar”.
Ravelo negó al CIB que el bloque vaya a romperse: “Por mi parte, al menos, no hay ánimo de eso”.
*Con información del Centro Informativo Berazategui