Un kiosquero de Bernal Oeste fue víctima de un violento asalto en la noche del lunes cuando llegaba a su casa y estacionaba su automóvil en la puerta de su casa, en 162 y Comandante Franco. Varios delincuentes que se habían acercado caminando lo rodearon y, bajo amenazas con un arma de fuego, le robaron el vehículo.
Según relató Héctor, los asaltantes estaban distribuidos a unos 30 o 40 metros entre sí y esperaron el momento en que detuvo la marcha para abordarlo. Tras apoderarse del auto, escaparon del lugar sin advertir —o sin importarles— que en el interior había quedado Connor, el perro de la familia.
La desesperación se apoderó de sus familiares cuando advirtieron lo ocurrido. Sin embargo, el sistema de rastreo instalado en el vehículo permitió localizarlo poco después. Apareció en la zona de Misiones y Luis María Campos, pero la llave del rodado no fue hallada.
El perro fue bajado por los ladrones y pudo reencontrarse con sus dueños, que pidieron a gritos que lo saquen. Héctor no sufrió heridas, aunque aseguró que el episodio le provocó un fuerte impacto emocional. “El daño emocional te deja mal, te deja muy mal”, expresó.
El caso se suma a una seguidilla de hechos delictivos que mantiene en alerta a los habitantes del barrio. La víctima señaló que otro vecino había sufrido un robo similar apenas dos días antes y que, en esa oportunidad, resultó herido. Según contó, la Policía le explicó que algunos delincuentes abandonan temporalmente los vehículos robados a varias cuadras para "enfriarlos", con el fin de comprobar si tienen sistemas de rastreo o cortacorriente antes de regresar a buscarlos.
La escalada delictiva también alteró las costumbres de la familia. Héctor explicó que atiende su comercio a través de un cajón y un micrófono, mientras que su hija usa aplicaciones de transporte para ir a una parada de colectivo ubicada a tres cuadras.
Pese a que los vecinos se mantienen comunicados para advertirse sobre situaciones sospechosas, la preocupación persiste. Según señalaron, el robo a Héctor sería el quinto episodio de características similares registrado en la zona en apenas siete días.